Espacios como ‘El poder femenino en la luna de sangre’ en la Feria Internacional del Libro en Bogotá (FILBO) permiten visibilizar el avance de las mujeres en la literatura, no solo de fantasía, sino de todos los géneros. Carolina Andújar, es una escritora colombiana que se ha dedicado a este género, junto a Elise Kova escritora norteamericana, estuvieron en la carpa cultural ‘palabras del cuerpo' contando sus experiencias como escritoras.
La fantasía es un género reciente. El crítico literario Tzvetan Todorov indica que se basa en la “vacilación del lector en torno a los fenómenos narrados y en una forma de leer dichos fenómenos que no sea ni poética ni alegórica”. Esto significa que este tipo de narrativa posee elementos que no se pueden explicar de manera racional, poniendo en cuestionamiento la realidad y que puede contener elementos extraordinarios, mágicas o sobrenaturales.
‘Jacques Cazotte‘ con su libro ‘‘El diablo enamorado de 1772’,‘ es considerada como una de las precursoras del género fantástico. Los primeros en usar el término ‘literatura fantástica’ es una antología realizada por Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casare y Silvina Ocampo, publicado en 1940.
Ser mujer y escritora no siempre estaba en las posibilidades. Dentro del género de la fantasía era común usar seudónimos o nombres masculinos, e incluso el anonimato para poder publicar las obras. En 1918, ‘Mary Shelly,‘ publicó Frankenstein en anónimo; durante mucho tiempo se atribuyó la autoría a su esposo, Percy Shelley.
“Me encanta escribir libros de fantasía, crear un personaje normal al que le suceden cosas extraordinarias, en ‘un mundo de fantasía.‘ Cuando crecí, esperaba tener magia”, afirma Elise Kova, escritora de la saga ‘‘Married to magic’,‘ cada novela está enfocada en que sus protagonistas aprenden diversas cosas del amor, a través de sus aventuras terminan descubriéndose a sí mismas.
A través de sus novelas, lleva a sus protagonistas a romper estereotipos impuestos a las mujeres, como en el caso de ‘Un pacto con el rey Elfo’, donde la protagonista se había dedicado a cuidar a todos los que la rodeaban. Se enfocó en su comunidad y familia, pero en el proceso se olvidó de sí misma. A través del viaje que emprende termina entendiendo la importancia del amor propio y tener sueños por cumplir.
Elise Kova cuenta que “al final del día, todas las experiencias extraordinarias que les suceden los obligan a aprender, crecer y descubrir cosas de sí mismo, como a cualquiera de nosotros”.
Muchas veces se ha visto el amor como una debilidad, incluso en la literatura. Tanto en los libros de Elise, como Carolina Andújar, el amor es una constante y es relevante para la trama. Incluso, puede llegar a ser contradictorio al enamorarse del villano/enemigo, como en el caso de Cassandra en El despertar de la sirena, que siendo sirena se enamora del humano.
“No es un problema que se enamore, excepto cuando la protagonista se enamora del villano. En cuyo caso terminan pasando muchas penurias por enamorarse del incorrecto” afirma Carolina Andújar. Para Elise, es totalmente diferente: “no es lo mismo amar a alguien platónicamente, como en el caso de la familia que decides elegir a la de amar a alguien de forma romántica.”
La fantasía no es solo un género que permite crear mundos distintos sino que también refleja nuestra sociedad, es por eso que a pesar de encontrarse con experiencias extraordinarias,al final podemos vernos reflejados en las vivencias de los personajes. Como Andújar afirma “uno de los aspectos clave es tratar de hacer que mis protagonistas sean lo más identificables posible para los lectores. Aunque la mayoría de las personas, probablemente no se han enamorado de vampiros ni han sido llevados a tierras fantásticas.Sí hemos pasado por relaciones tensas con nuestras familias. Hemos salido de relaciones difíciles y nos hemos preguntado: ¿Quiero volver a enamorarme?”
Nathalia Díaz, escritora y lectora cuenta que “me encanta este género porque me permite conocer la imaginación y el mundo de otras personas. Me permite escaparme de la realidad que muchas veces puede ser tan aburrida.”
Tener la oportunidad de imaginar y creer en los personajes ficticios permite que los lectores sigan soñando y pensando en que es posible hacer cambios, sin estar en mundos distópicos o de fantasía. Como afirma la psicóloga Maja Djikic: “La ficción no es una fotografía, es una destilación metafórica del comportamiento humano. Nos lleva a nuevos mundos, pero no dice dónde ni cómo aterrizar. Porque al final solo tú sabes donde necesitas crecer”.
Gracias a escritoras como Mary Shelly, Jacques Cazotte, Cassandra Clare, Carolina Andújar y Elvis Kova; tanto las escritoras como especialmente las lectoras y lectores pueden encontrar un lugar seguro en los mundos de la fantasía.
“Las novelas de Carolina Andújar refleja su sensibilidad por los detalles. Me gusta porque logra atrapar al lector, transportarlo a aquellos lugares y sucesos y transmite las emociones que narra” afirma Said Medina, asistente del evento.